Valor, 
sabemos que
tu lucha
es común a 
toda la humanidad.

La libertad no se 
recibe por cuotas,
que no te 
importe la ingratitud
ni la deslealtad de 
los que dicen apoyarte,
ni el estado que solo te 
muestra los códigos penales.

Aguardaste impaciente 
el momento, 
tu hora te espera
allá al final del camino.

Tus compañeros de lucha 
son conscientes 
que la lucha es avance y 
retirada,
esposas en las manos, 
sangre en la boca,
que no te importe, 
el objetivo sigue ahí, 
no ha tomado 
partido diferente.

Tus copartidarios 
no te han abandonado, 
cuando estos no estén
las ideas que esgrimen 
saldrán en tu búsqueda,
mientras las 
necesites allí estarán, 
esperándote. 

La grandeza 
se prueba 
en la derrota y 
en la victoria,
todos aquellos 
que quedaron atrás 
te han dejado de 
remplazo en la historia.