Once nominaciones a los Oscar, tal vez, resulten poco para una proeza cinematográfica que le rinde tributo al séptimo arte. Se trata de un bello regalo en formato 3D, con la firma del gran Martin Scorsese.
Hugo es un sorprendente homenaje al cine. A sus inicios. Un espléndido tributo a Georges Méliès, hito y referente de la cinematografía francesa, así como del teatro, de la magia, de la invención y del ‘cine ilusionista’. Un tributo a la creación de la “máquina generadora de sueños”. Y también a Charles Chaplin. Y lo mejor, la genialidad que tuvo a bien convertirlo en película: el gran Martin Scorsese.
La historia ocurre en la década de los 30, y tiene que ver con Hugo Cabret (Asa Butterfield), un pequeño huérfano, relojero y ladrón que vive en la tras escena de una concurrida y ajetreada estación de trenes de París. Nadie sabe que existe, nadie sabe quién es, mucho menos que habita entre la maquinaria de los grandes relojes que adornan la terminal férrea. Sólo hasta que lo descubre una precoz y excéntrica niña con la que vivirá una increíble aventura. Sumado al encuentro con un misterioso propietario de una juguetería.
El film que está basado The Invention of Hugo Cabret, novela infantil (best-seller, New York Times) escrita por Brian Selznick, y que llegó a las manos de Scorsese gracias a su compañero productor Graham King (El Aviador, Pandillas de Nueva York y Los Infiltrados), es otra historia. Una película que muestra otra faceta de este genio y prolífico director, que se da el lujo esta vez de hacer una película familiar. Una película memorable, en la que paradójicamente, convierte al 3D en uno de sus mejores aliados. El uso que le da es diferente y lo hace ver novedoso. Hace que el recurso narrativo valga la pena, que sea notorio, evidente, casi palpable. Tanto, que sin proponérselo parece reivindicarlo. "Creo que Marty ha ofrecido una enorme muestra del potencial del 3D", dijo a BBC Mundo el actor Ben Kingsley, quien interpreta a Georges Méliès. A lo que su director con un dejo de modestia replicó: "teníamos miedo. Era como caminar por la cuerda floja". Lo cierto es que el filme habla por solo, pese a que esta es la primera vez que Scorsese le añade tercera dimensión a su cine.
A Hugo también lo acompaña una edición memorable, una carga de planos secuencia que inevitablemente conducen al espectador a “soñar”, y a viajar entre una antigua y gigantesca maquinaria relojera, por una estación de tren parisina; así como por entre la historia del cine, el placentero sonido del cinematógrafo, los fotogramas, los montajes, los dibujos, los efectos, la magia y las películas de Méliès. Y la reconstrucción de un autómata, el único recuerdo tangible que liga a Hugo Cabret con su padre.
Es una aventura cinematográfica, en efecto. Sin embargo, poco convencional y alejada del conocido estilo del director de culto neoyorquino, ganador del Oscar, Martin Scorsese, cuyo nombre trae a la memoria, al más desprevenido asistente títulos como Taxi Driver (1976), After Hours (1985), Gangs of New York (2002), The Aviator (2004) y The Departed (2006), una cartelera apartada del género fantástico. Más bien, historias que describen a la sociedad norteamericana enferma de violencia; el machismo, la culpa y la redención.
Las once nominaciones de Hugo a los premios de la Academia (Mejor Película, Mejor Director, Guion Adaptado, Fotografía, Edición de Sonido, Efectos Visuales, Vestuario, Música, Dirección Artística, Sonido, Montaje), parecen una respuesta al contundente y estupendo trabajo de uno de los directores de cine más influyentes de esta generación. Luego de salir de la sala, estas postulaciones pueden parecer cortas. Pues la pieza audiovisual sobrepasa, sin reparo, todas las expectativas. Una película que será capaz de reunir a propios y extraños, cinéfilos y a los que no. Una aventura con el sello Scorsese apta para todo público.
Ficha Técnica
Título: La invención de Hugo
País: Estados Unidos
Director: Martin Scorsese
Guión: John Logan
Reparto: Chloe Grace Moretz, Sacha Baron Cohen, Ben Kingsley, Jude Law, Ray Winstone, Christopher Lee, Helen McCrory, Richard Griffiths, Frances de la Tour, Emily Mortimer, Michael Stuhlbarg
Producción: Johnny Depp, Tim Headington, Graham King y Martin Scorsese
Música: Howard Shore
Fotografía: Robert Richardson
Edición: Thelma Schoonmaker
Diseño de producción: Dante Ferretti
